La manifestación contra los recortes educativos en Barcelona celebrada el pasado 29 de febrero se ha trasladado por la tarde desde el centro de la ciudad a la plaza España, espacio en el que se desarrolla el World Mobile Congress.
Nuestra misión, dentro de la Iglesia, es la educación y la evangelización de los jóvenes. El proyecto educativo pastoral que queremos realizar en todas nuestras obras está orientado a la promoción integral de la persona del joven y sus raíces son el humanismo cristiano.
Nuestras Constituciones lo expresan así: “Fieles a los compromisos heredados de Don Bosco, somos evangelizadores de los jóvenes; tenemos cuidado especial de las vocaciones apostólicas; somos educadores de la fe en ambientes populares, sobre todo con la comunicación social, y anunciamos el Evangelio a los pueblos que no creen” (Art. 6).

Extendidos por todo el mundo, trabajamos en 128 países, ejercemos nuestra acción en Centros Juveniles, Colegios, Escuelas de Formación Profesional, Parroquias, Centros de asistencia a marginados, Escuelas de Formación del Profesorado, Universidades, Residencias, Misiones, centros de comunicación social y otras presencias al servicio de la juventud.
Los Salesianos de Don Bosco somos unos 16.400 repartidos por los cinco continentes y distribuidos en 95 Inspectorías o Provincias religiosas.

De ellos, la obra de Don Bosco en España cuenta con unos 1.300 salesianos, sacerdotes y salesianos laicos, distribuidos en seis Inspectorías o Provincias Religiosas con sedes en: Barcelona, Bilbao, León, Madrid, Sevilla y Valencia,. Vivimos en comunidades, 155 en España, desde las que nos dedicamos a la educación y evangelización de los jóvenes, preferentemente de las clases populares.
San Juan Bosco fue un educador excepcional. Su inteligencia aguda, su sentido común y su profunda espiritualidad le llevaron a crear un sistema de educación capaz de desarrollar la persona en su totalidad – cuerpo, corazón, mente y espíritu. Valora en su justo punto el crecimiento y en la libertad mientras coloca al al joven en el centro mismo de toda la empresa educativa.
A fin de distinguir su método del sistema educativo de represión vigente en Italia en el siglo XIX, dio a su nuevo método el nombre de sistema “preventivo” – porque busca la manera de prevenir la necesidad del castigo poniendo al niño en un entorno en el cual se ve capaz de ser lo mejor que uno puede ser. Es una manera agradable, amable e integral de abordar la educación.

Crea un clima capaz de hacer salir de dentro (educere) lo mejor de cada niño, que le predispone a mostrarse claramente tal como es, que ayuda al joven en la adquisición de hábitos que le permitirán optar por todo lo que en la vida es bueno, saludable, alegre y prometedor.